Prosa
aprisa
Inusitado
reclamo empresarial al Gobernador
Arturo Reyes Isidoro
La política es diálogo, es negociación, son
acuerdos.
Por su larga trayectoria, el gobernador Miguel
Ángel Yunes Linares es un político con toda la experiencia y bien lo sabe.
Por eso me sorprenden las cosas que están pasando
en Veracruz con respecto a su administración, donde pareciera estar ausente… o
muy seguro de su presente y de su futuro político, al grado de que ya todo le
“vale”.
Es más, pareciera que incluso no necesita y por
lo tanto no exige a sus colaboradores que actúen, que hagan su trabajo y que lo
ayuden a quitarle golpes.
Algunos alcaldes electos que estuvieron el
domingo en la reunión del PAN-PRD que tuvo lugar el domingo en Boca del Río
salieron a platicar cómo, según escucharon al gobernador, prácticamente ya ganó
las elecciones de 2018, para que su hijo lo suceda y para todos los demás
cargos.
Les habría dicho, además, detalles de todo el
control que ha logrado ya de los organismos claves para apretar a sus enemigos
o adversarios, para que estos los apoyen por las buenas o por las malas. Eso
salieron comentando.
Quizá a eso se deba la seguridad que ya muestra y
tal vez por eso no le preocupa lo que digan importantes sectores de la vida
pública del Estado.
Reportero viejo, viejo reportero que soy, nunca
había escuchado que un dirigente empresarial le hiciera un reclamo como el que
le dirigió ayer el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la
Transformación (Canacintra) Xalapa, Juan Manuel García González, quien le pidió
“con todo respeto” que ya se ponga a “chambear,
y punto”.
Varios medios, portales informativos, registraron
las palabras del empresario, cuya molestia es por el anuncio que hizo el
gobierno mediante un boletín de que van a analizar cuáles son las empresas a
las que les van a pagar lo que les deben.
Con justa razón, creo, García González criticó
que diez meses después de iniciada la administración todavía no se haya hecho
la depuración que se anunció desde el arranque que se haría.
Pero no sólo él se quejó. También lo hizo el presidente
de la Canaco local, Gerardo Libreros Cobos, quien no descartó romper relaciones
con la administración yunista porque, dijo, a pesar de que existe un adeudo de
230 millones de pesos, el diálogo para solucionar el problema es nulo.
“Vamos a
seguir insistiendo y así como hicimos con el gobierno anterior, no descartamos
romper la relación, porque hasta ahorita no la ha habido y es cansado, algo
repetitivo, pedir que nos reciban por la vía institucional, lo que en un
escrito pedimos como debe de ser, pero no ha habido respuesta y tampoco ha
surtido efecto”.
Cabe
preguntar qué está haciendo el Secretario de Desarrollo Económico para evitar
estos señalamientos a su jefe, pero también si es que al titular del Ejecutivo
no le interesa lo que digan representantes de un importante sector de Veracruz.
Con mucho
“respeto” pero le piden que ya se ponga a “chambear”. Nunca los empresarios
habían llegado a tanto, a ese torno verbal.
Una
posible explicación para la falta de respuesta a su petición es que en el
gobierno, en efecto, se sienten ya muy seguros de que van a mantener el
gobierno, de que ya ganaron las elecciones de 2018, y entonces, “¿háganle como
quieran?”.
Esta quincena, el otro despido de trabajadores
Ojalá y mis
fuentes estuvieran equivocadas, pero me temo que no lo están.
Me han
informado que será a fines de esta quincena, de este mes, cuando se haga el
nuevo recorte masivo de personal del Gobierno del Estado.
La cifra
que se maneja adentro entre los
administrativos es que le pidieron a los jefes que fuera del 30 por ciento del
personal.
La novedad
ahora –el recorte ya lo había anunciado el propio gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares aunque no había dado fecha precisa, sólo que sería en septiembre– es
que se irán a la calle también sindicalizados.
En primera
instancia, se razurará a quienes menos tiempo tienen con sus bases, esto es, no
más de tres años, aunque es posible que se guillotine a otros con más
antigüedad.
Fue el 31
de agosto pasado cuando el titular del Ejecutivo anunció una segunda ronda de
despidos, para lo cual, dijo, el Secretario de Finanzas, Guillermo Moreno
Chazzarini, ya había pedido a los titulares de las dependencias que hicieran
una revisión de sus plantillas de trabajadores.
Además, el
gobernador anunció que el ajuste de personal sería “continuo y permanente”
durante su breve administración. O sea, que los de este mes no serán los
últimos.
La
información de los administrativos es que pidieron a los delegados
sindicalizados una relación de todos los trabajadores con los datos de su
antigüedad y las tareas que desempeñan, y que con base en ella van a accionar
las tijeras.
Mala
noticia, pues, la que además va a provocar mucha incertidumbre y preocupación
entre los burócratas del Gobierno del Estado, por no saber si ellos estarán
entre los próximos sacrificados.
Además, se
teme que como ocurrió con el primer paquete que hubo de despedidos al inicio
del año, a los sacrificados de este mes tampoco los indemnicen conforme a la
ley.
Insisto en
mencionarlo, porque me lo han dicho con mucho pesar personas a las que conocí a
mi paso por la administración pública, ellos querían un cambio para bien de
Veracruz y de ellos y por eso votaron en contra del PRI y a favor del candidato
del PAN ahora gobernador, también ahora su verdugo.
A la calle,
pues, varios cientos, miles más, y con ello más pobreza, necesidad, acaso
comercio informal, ventas de sus objetos personales a las puertas de sus casas
–la cubanización de la que he venido hablando–, robos a tiendas de productos
básicos y, en el peor de los casos, el engrosamiento de las filas de la
delincuencia organizada.
Y,
lamentablemente, no, por ningún lado se anuncia la llegada de inversiones que
podrían crear nuevas fuentes de trabajo y generar ingresos para tantos
trabajadores cesantes.
Es por eso
ofensivo que los diputados locales sigan cobrando sueldos estratósfericos,
ofensivos, de 240 mil pesos mensuales o más, según confirmó la propia diputada
de Morena Tanya Carola Viveros, con lo que confirmó una cifra que previamente
había yo manejado en esta columna.
Por eso no
se justifica el regalo de coches para ser rifados por parte de las autoridades
estatales ni la contratación de artistas que cobran en dólares como Willie
Colón para que vengan a Xalapa por sólo unas cuantas horas.
Por eso
indigna que un grupo de diputados locales del PAN presuma fotos en Facebook
brindando por las fiestas patrias en reconocido restaurante de Xalapa, que si
lo hacen por lo menos debieran ser discretos para no ofender ni lastimar a tantos
despedidos del gobierno ni a tantos pobres y necesitados.
Se van empresarios del Estado
Para colmo,
empresarios del Estado, los que tienen para invertir, se están yendo a otras
entidades ante la inseguridad a causa de la delincuencia pero también ante la
falta de compromiso de las autoridades estatales para pagarles lo que les deben
a muchos de ellos.
En
entrevista con Leticia Rosado, de la Agencia Imagen del Golfo, el expresidente
del Consejo Coordinador Empresarial de Veracruz (CCEV), Jesús Castañeda
Nevarez, declaró que los titulares de Finanzas que ha habido “no nos han dado
ni el saludo”.
Y comentó:
“De repente dejamos de ver a los colegas y cuando los volvemos a encontrar
pasado el tiempo, nos dicen que están trabajando en Aguascalientes, en Querétaro,
en otros lados. Sin embargo, ellos sí se pudieron mover, pero no se llevaron a
sus trabajadores”.
Expresó que
la “están pasando muy mal” cuando que son los que generan los empleos, mismos
que alimentan y mantienen a las familias veracruzanas.
No miente.
Y no sólo a esos estados se están yendo muchos empresarios que tienen capital.
Me ha
tocado que por amistad y relación que tengo con algunos hombres de negocios,
por la confianza que me tienen, me han platicado sus proyectos de inversión en
otras latitudes, como en la Riviera Maya, además de su desencanto con la actual
administración. Ellos piensan llevarse su capital, para allá, para comprar,
para construir, para abrir nuevos negocios, nuevas empresas.
Lógicamente,
no soy ni hombre de empresas ni tengo ningún capital salvo lo indispensable
para ir sobreviviendo, pero por esa confianza estoy enterado algo del mundo de
ellos, por ejemplo que votaron por el cambio, que esperaban otra cosa pero que
se han decepcionado y no confían en el actual gobierno y que no piensan
arriesgar más su dinero.
O sea, se
llevan y se van las oportunidades para crear fuentes de trabajo, lo que deja
más indefensos a los trabajadores que están siendo despedidos por la
administración estatal. Triste panorama, pues, pero no se ve ninguna solución
en el corto plazo.

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