Prosa aprisa
¿Licuadora
o verdadera revolvedora?
Arturo Reyes Isidoro
Ahora ha sido el senador José Francisco
“Pepe” Yunes Zorrilla quien ha cuestionado el manejo de los recursos públicos
por parte de la actual administración estatal.
A su juicio, la famosa “licuadora”, que
tanto se criticó al gobierno de Javier Duarte, ya fue “encendida” por la nueva
administración.
En declaraciones ayer señaló que el
reporte bimestral que se sustenta en actas públicas del Estado refleja una
deuda de 8 mil millones de pesos (Claudia Montero/alcalorpolitico.com).
Por eso pidió que se muestre el registro
de la cuenta pública. “Creo que lo que se dio ya se dispersó y eso es lo que se
conoce como licuadora o se conocía como licuadora”.
A decir del legislador de la Cámara alta
del Congreso de la Unión, cada recurso etiquetado tiene su cuenta y no llega sólo
a una, por lo que es erróneo el argumento de que todos los recursos etiquetados
se depositan a una sola cuenta.
Hizo alusión también al déficit de 10
mil millones de pesos anuales en el Gobierno del Estado, lo que calificó como
un grave problema y lo que, dijo, explica el desvío de recursos, tal como lo es
la práctica de la “licuadora”.
"La licuadora es un desvío de
recursos, como se hacía antes y quiere decir que genera las condiciones de desorden
que ya padece Veracruz".
A diferencia de su homólogo Héctor Yunes
Landa, Yunes Zorrilla no usó ningún calificativo contra el gobierno panista,
pero además es presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del
Senado, por lo que se supone que sabe bien del tema y estuvo seguro de lo que
dijo.
Esta vez, pues, no hubo palabras que se
pudieran tomar como ofensas, por lo que sería deseable una respuesta puntual a
un representante del Senado y de los veracruzanos. Sería saludable por todos y
para todos, incluido el mismo gobierno.
Histórica,
la llegada de Morena a la Jucopo
Lo que se supo la noche del lunes pasado
por parte de algunos que estuvieron adentro es que hasta lo último se resistió
el diputado panista Sergio Hernández a soltar la presidencia de la Junta de
Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local.
Fue por presiones de los integrantes de
los partidos de oposición de la Jucopo que al final cedió. Pretendía alargar su
permanencia hasta el próximo mes. No se lo permitieron más.
De privar el respeto a los acuerdos
internos, la civilidad política y la cordura de la diputación panista, mañana
viernes se hará historia en el Congreso por parte de la LXIV Legislatura ya que
por primera vez la conducción de la toma de acuerdos de los asuntos a tratar
estará en manos de un grupo legislativo de izquierda.
Para darle gobernabilidad al Congreso
fue que se determinó que tanto la presidencia de la Jucopo como de la Mesa
Directiva serían rotatorias, de acuerdo al número de diputados. Fue así que se
decidió que primero iría la bancada panista, luego la morenista y concluirá el
próximo año la priista.
Los cambios son buenos porque el renuevo
refresca, oxigena y evita la entronización de un solo grupo con el consiguiente
establecimiento de compromisos que nunca son para beneficio de la sociedad sino
sólo de unos cuantos.
Se
espera un verdadero contrapeso al Ejecutivo
Pero el relevo cobra relevancia porque
si la bancada de Morena actúa con responsabilidad y con el compromiso que debe
a los ciudadanos, entonces será un verdadero contrapeso del Poder Ejecutivo, de
siempre avasallante con el Poder Legislativo, por complacencia y complicidad de
los propios legisladores.
Los diputados priistas, cuando fueron
mayoría y el gobernador era de su mismo partido, sólo sirvieron de comparsa
para aprobar hasta verdaderas atrocidades convertidas en iniciativas de ley
para asestarles puñaladas por la espalda a Veracruz y a los veracruzanos.
En buena parte ellos fueron corresponsables
de todas las raterías de Javier Duarte y de sus cómplices pues nunca ejercieron
su labor de vigilancia, se dejaron sobornar para aprobar todo lo que les
ordenaban y nunca constituyeron el contrapeso que pusiera un freno a los abusos
del gobernador y sus compinches. En justicia, muchos debieran estar también en
prisión y se les debiera decomisar la riqueza que hicieron por componendas
vergonzosas.
En parte, esa práctica viciada se
repitió en el inicio de la actual Legislatura, pues la presidencia de la Junta
de Coordinación Política recayó en el grupo legislativo del PAN afín al
gobernador del Estado a quien no le exigió el cumplimiento de su responsabilidad
como rendir cuenta puntual y pormenorizada del manejo de los recursos públicos
ni ser transparente como lo había ofrecido en su campaña y al asumir el poder. Tampoco
fue un contrapeso, en un caso similar a los priistas.
Por eso el interés y la expectativa por
la llegada a la presidencia de la Jucopo de un grupo que no sólo es de
izquierda, o sea no afín ideológicamente al titular del Poder Ejecutivo, sino
que, eso se supone, no comparte intereses personales o de grupo con el
gobernador y por lo tanto será un verdadero contrapeso a su toma de decisiones
y un verdadero fiscalizador que le pedirá o le exigirá cuentas claras y
chocolate espeso.
Se
puede recobrar confianza ciudadana
Estaríamos, pues, a las puertas de un
hecho inédito y de una práctica legislativa novedosa, y por lo tanto de lo que
será toda una experiencia que puede sentar las bases para una nueva forma de
trabajo legislativo y de marcar la ruta
de un nuevo rumbo que fortalezca la vida democrática de Veracruz y de las
instituciones.
Es toda una oportunidad histórica para
esta corriente de izquierda política del Estado, que si actúa bien, con
responsabilidad, puede contribuir a recobrar la confianza y la credibilidad
ciudadana en sus diputados.
Por todo lo que dicen y pregonan ser, de
antemano descarto que se vayan a dejar mangonear desde el Palacio de Gobierno a
cambio de sobornos como la obtención de placas de taxis, de patentes de
notarías o de la entrega de contratos para negocios particulares, hasta recibir
cañonazos en efectivo para asegurar su futuro por el resto de sus días. Aunque
tampoco doy por descontado que pueda suceder, porque luego uno se lleva
verdaderas sorpresas.
La capitulación del todavía presidente
de la Jucopo, Sergio Hernández, demostró que, en efecto, la unión hace la fuerza,
porque fue la conjunción de las bancadas de Morena y del chiquitaje, incluido
el PRI, la que logró obligarlo a que respetara el acuerdo de ceder los bártulos
legislativos como estaba acordado.
¿Serán
otra mafia del poder?
El virtual nuevo presidente de la
Jucopo, Amado Cruz Malpica, se mostró el martes cauto y respetuoso de los
mecanismos de acuerdos internos y se negó a adelantar si destituirán a los
panistas que ocupan los puestos claves de la administración del Congreso, pero
no lo descartó y dejó la decisión para cuando asuma el cargo formalmente y se
acuerde con los demás integrantes de ese órgano colegiado.
(La noche del viernes pasado, ya noche,
cuando prácticamente todos se habían ido del edificio, un dron nocturno que
casualmente sobrevoló por el edificio del Congreso registró que se movían
adentro unas sombras. Eran los panistas operativos, los funcionarios que se
podrían ir, quienes, según se supo después, estaban dedicados a borrar toda
huella que los inculpara por sus manejos internos ante la inminencia de que los
remuevan.)
Quién sabe con base en qué se podría
esperar que los dejaran en sus cargos pues cuando el grupo panista asumió el
control al inicio de la LXIV Legislatura, no dejó tocar ni baranda a los de
Morena y no les cedió siquiera ninguna posición de relevancia en la Mesa
Directiva, concediéndoselas en cambio a las bancadas del PRD y del PRI.
De que puede haber algunos jaloneos los
puede haber porque, por ejemplo, un diputado invitó a los reporteros que cubren
la fuente a investigar el manejo de los recursos pues les dijo que a él le
hicieron firmar una responsiva por una computadora que se le dio, que no cuesta
más de 7 mil pesos, pero que en el documento pusieron que valía más de 20.
Pero si la llegada de los morenos a la
Jucopo será una oportunidad para su crecimiento político, servirá también para
que demuestren si es cierto que así como
roncan duermen, esto es, que muy críticos con la “mafia del poder”
priista-panista ahora serán los capos legislativos y a ver si no resultan peores
que los tricolores y los azules.
Como quiera que sea, harán historia.
Héctor
no afloja el paso
Desayunó ayer con periodistas de
Coatzacoalcos y este jueves el senador Héctor Yunes Landa ofrecerá conferencia
de prensa luego del medio día frente al Parque Juárez en Xalapa. En el sur dijo
que la candidatura de su partido será definida por encuestas y desmintió que
José Antonio Meade haya destapado a Pepe, lo que Pepe aclaró también en el
mismo sentido en la capital del Estado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario