martes, 28 de octubre de 2014

El contenido del mensaje

Prosa aprisa
El contenido del mensaje 
                   
Arturo Reyes Isidoro

Más allá de lo anecdótico, y por lo mismo intrascendente, del acto de informe de labores del senador José Francisco Yunes Zorrilla, el pasado domingo, lo verdaderamente trascendente radicó en el contenido del mensaje.
El nuestro –no digo ninguna novedad– es un sistema de dichos, no de hechos; de declaración estridente para las ocho columnas, pero que no dice nada, aunque nos gusta
Enseguida que terminó el acto escuché opiniones si no de descalificación sí de crítica, pero, a mi juicio, sin sustento de peso; se calificó la forma, no el fondo.
Por ejemplo, oí decir que el acto estuvo aburrido, como si se hubiera convocado a una función para divertirse, y no a un acto de rendición de cuentas. Estamos acostumbrados a lo banal,
O, también, que el orador estuvo “plano”, porque dijo sus palabras sin gritar, como si para hacerse entender hubiera que hacer ruido. Pepe, a mi juicio, fiel a su manera de ser, fue mesurado, pero firme. Habló claro, que era lo fundamental.
No hace mucho se nos gobernó con palabras “bonitas”, con un bla bla estridente y hasta envolvente, que ocupaba los principales titulares de los medios, y se nos hizo creer –al menos yo pensé que era cierto lo que se nos decía– una falsa realidad. Las consecuencias hoy las vivimos y las pagamos.
Si de algo gozan nuestros políticos es del descrédito. Nos han mentido tanto que cuesta trabajo creerles. Por eso he vuelto al mensaje de Pepe. Quería confirmar o rectificar la opinión que me hice al escucharlo.
Sin duda, tenía qué decir, datos duros, cifras concretas y verificables, y no verborrea para salir del paso. Sorprende su capacidad de gestión y creo que no deja bien parados a otros actores políticos gobernantes que pudiendo hacer lo que él ha hecho, no pueden decir lo mismo.
El suyo fue un mensaje enfocado al tema económico, por fortuna, y no al político. Era –y es– lo que el veracruzano quería –y quiere– escuchar. Qué piensa al respecto, cómo piensa, pero, sobre todo, que ha hecho como gestor legislativo para bajar recursos al estado, que obras son amores y no buenas razones.
El pacto federal –argumentó– no sólo tiene un cariz político, sino también una dimensión económica con profundas implicaciones en la calidad de vida de las personas.
Uno de los grandes rubros que tocó fue el de la industria azucarera. Informó-recordó que a finales del año pasado, junto con los miembros del sectr, consiguió una ampliación presupuestal de 1,300 millones de pesos para el equipamiento tecnológico de los campos cañeros del país, beneficiando a más de 60 mil productores veracruzanos, en una superficie de 300 mil hectáreas dentro del territorio estatal.
Otro tema fue el de la industria cafetalera,  para la que también, dijo, se logró otra ampliación presupuestal sin precedentes. Estableció y comparó. Mientras que la partida presupuestal nacional para el sector fue de 700 millones de pesos, sólo para Veracruz se destinarán 400 millones, para beneficiar a más de 90 mil productores de café asentados en 120 mil hectáreas de las zonas más marginadas de la entidad.

Brincó a los pescadores del estado. Recordó que Veracruz tiene más de 715 kilómetros de litoral, cuenta con caudalosos ríos y un vasto ecosistema lacustre que le permiten la subsistencia a muchas familias a través de la pesca.
Le dio crédito al presidente Peña al recordar que por dos años consecutivos su gobierno ha destinado recursos, mediante el programa de empleo temporal, para apoyar a los pescadores veracruzanos en los largos periodos de veda para la pesca de robalo y camarón.
Dijo entonces que desde la comisión de Hacienda del Senado –que preside– “coordinando esfuerzos con el gobierno del estado” (le dio crédito a Duarte), para el presente año se obtuvo una ampliación presupuestal de 38 millones de pesos, con lo que se beneficia a más de 32 mil pescadores de diferentes asociaciones pesqueras de la entidad.
Pasó al campo. Habló de las plagas que afectan cultivos y refirió que se obtuvieron 10 millones de pesos el año pasado y se obtendrán 50 más en el presente ejercicio fiscal para enfrentar la mosca de la fruta, lo que beneficiará a productores de naranja.
Siguió con los municipios. Agradeció la confianza que le han dado los alcaldes e informó que juntos han concretado casi 700 millones de pesos en acciones presupuestales de equipamiento urbano, pavimentaciones, rehabilitación de carreteras, construcción de bulevares y realización de obras prioritarias.
¿Por qué rindió informe de labores el senador José Francisco Yunes Zorrilla? Porque tenía qué informar, qué decir, qué decirle a sus representados. Está bajando recursos cuando más se necesitan, pues ya no es ninguna novedad mencionar la crítica situación de las finanzas estatales, que ha impacto las economías regionales del estado.
El informe del senador se sustentó en tres premisas: transparencia, diálogo y rendición de cuentas.
Justificó sus recorridos por la entidad: dijo que la representación popular implica un esfuerzo de cercanía constante con la sociedad y requiere comunicación con el aparato productivo que genera empleos. “Necesita una interlocución directa, sin cortapisas, con los actores políticos, con las expresiones regionales y con las organizaciones sociales que animan la vida democrática”.
Fue contundente: el Senado debe sentirse, con todo su peso, en todos los aspectos de la vida pública del estado, como un intermediario efectivo frente a la Federación.
Sus palabras reflejan que tiene muy claro su objetivo como legislador: defender a Veracruz ante la Federación frente a los otros estados, dando la batalla por el aparato productivo de la entidad, por las actividades económicas que le permiten sustento a los veracruzanos, gestionando recursos.
Sustentó una tesis, a mi juicio, acertada, fundamental, clave para tratar de resolver, de fondo, la crisis que vive México por la violencia. Dijo que ésta se explica por la insuficiencia del crecimiento económico del país.
Si México no crece económicamente lo suficiente –señaló–, tampoco crecen las oportunidades de trabajo bien pagado que demandan los jóvenes. Tampoco hay mejora en los alcances del ingreso personal ni en el poder adquisitivo y eso provoca desesperanza y frustración. Y la pobreza, dijo, violenta.
Ciertamente, esto no causa estridencia ni ocho columnas como cuando sobre la violencia e inseguridad se dice que estamos hasta la madre, pero que no nos ofrece una vía de solución. Pepe, a mi juicio, tiene una idea clara, precisa, de lo se requiere hacer.
Seguramente, ahora de nuevo, ya con bajo nivel mediático, como lo ha venido haciendo, continuará su interlocución con los veracruzanos por todo el estado. Yo como veracruzano, prefiero sentir sus acciones en el bolsillo, en la mesa de mi hogar, aunque no me llene de lenguaje florido ni resulte espectacular con su manera de decir y de actuar.
Veracruz está urgido de hechos, no, o más que, de dichos. El senador dijo, sí, con palabras, pero también con cifras. No llegó con las manos vacías. No acudió a dorarnos la píldora.







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