Prosa aprisa
Sólo falta el alarido de las tribunas
Arturo Reyes Isidoro
¡Uf! ¡Uf! y ¡Recontrauf! Se había dicho oficialmente que sería este
jueves cuando se entregarían terminadas todas las obras e instalaciones en las
que se celebrarán los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero en
realidad se comenzó desde antes, y en los días que corren y por venir el
gobernador Javier Duarte de Ochoa continuará con las inauguraciones.
Ayer se daban toques finales –se pulían pisos, se acababa de colocar
las plantas de ornato, etc.–, pero nada que impida la competencia. El góber
anda tan contento que incluso la noche del martes, ya un poco tarde, se puso a
ver la película “La dictadura perfecta” en la sala de la Casa Veracruz, donde
ayer miércoles por la tarde-noche sostenía una reunión con todo su gabinete
para afinar los detalles de logística y seguridad.
Parece que, ahora sí, lo invadió totalmente el espíritu deportivo,
faltando quince días para el arranque, pues la misma noche del martes se podría
decir que casi estuvo cordial con el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel
Yunes Márquez, durante la entrega de la Unidad Deportiva “Hugo Sánchez”, pues
no sólo hubo apretón de manos como saludo, sino que prácticamente se tiraron
flores verbales y el Chiquiyunes hasta se permitió una sobadita de panza con el
cordobés, un gesto que anima el mejor espíritu de la fiesta deportiva. ¡Ah! Y
Duarte llegó ¡de azul!
Pues ya está. Hay deportistas y hay instalaciones deportivas. Sólo
falta ahora el alarido de las multitudes, de las tribunas. Por lo que ha
infraestructura hace, Javier Duarte de Ochoa ha cumplido, y con él Gerardo
Buganza Salmerón, el secretario de Infraestructura y Obras Públicas, con el que,
por cierto, no oculta su contento y hasta se podría decir que lo anda chiqueando,
pues ha sido un puntal para la obra realizada (¿obtendrá premio mayor?).
Lo demás son detalles de organización, que no son menores. Faltan sólo
quince días para el arranque y, nuevamente, se les desea a los organizadores
que tenga éxito, además por el buen nombre de Veracruz.
Se me corrió la cortesía y pude conocer la mayor parte de las
instalaciones. En realidad será un importante patrimonio que se deje, que ojalá
y no suceda como con instalaciones deportivas de otras partes del país que han
albergado competencias internacionales y después han sido abandonadas y hoy
están deterioradas si no inservibles ya.
Está lista la Pista de Canotaje “Río Tuxpan” con gradas permanentes
para 300 espectadores, la Alberca Universitaria Pentatlón Moderno, la cancha de
entrenamiento Futbol 1 en el Parque Recreativo Reino Mágico, el Estadio de
Beisbol “Beto Ávila” para 7,500 aficionados, el Estadio de Atletismo “Heriberto
Jara Corona” con gradas para 12,000 espectadores, el Gimnasio “C” adjunto al
Estadio, las áreas para tiro fuego/aire y de precisión en la Academia de
Policía “El Lencero”, el Centro de
Raqueta (raquetbol/squash), el Pabellón de Pelota Vasca para frontón, la cancha
de entrenamiento Futbol 2 en la Unidad Deportivas “Leyes de Reforma”, la Unidad
Deportiva “Hugo Sánchez”, el Estadio de Softbol “Carlos Serdán Arechavaleta”,
el Centro Acuático “Leyes de Reforma” (clavados, natación, nado sincronizado,
polo acuático), el Centro de Alto Rendimiento (hockey sobre pasto y rugby)
(ayer de visita en las instalaciones Buganza presumió haber jugado rugby de
joven), el Gimnasio de la Unidad Deportiva “Carlos Serdán Arechavaleta”, el
Bolerama (boliche), el Complejo Omega (bádminton/tenis de mesa), el Estadio de
Futbol Luis “Pirata” Fuente, el Auditorio “Benito Juárez” (basquetbol), el
Patinódromo y Parque Recreativo “Reino Mágico”, la Arena “Córdoba” (Gimnasio
“El Mexicano”), la Arena “Veracruz” (polideportivo), el Velódromo y el World
Trade Center, y lo único que tiene retraso de una semana es la Pista de BMX
Parque Natura; obras ubicadas en Tuxpan, Xalapa, Emiliano Zapata, Veracruz,
Boca del Río y Córdoba.
A la distancia, hoy pocos saben que fue la entonces diputada federal y
presidenta de la Comisión de Juventud y Deporte, Elízabeth Morales García,
quien por instrucciones del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán comenzó a
“enamorar” al empresario Mario Vázquez Raña, amo y señor del deporte en México,
para que apoyara a Veracruz a conseguir la sede.
Fue el 17 de enero de 2008 cuando Fidel entregó en San Juan de Puerto
Rico la solicitud. Carlos Hermosillo, exfutbolista, goleador, veracruzano de
Cerro Azul, entonces director general de la Comisión Nacional de Cultura Física
y Deporte (CONADE), entregó ahí mismo al tío Fide la carta con la que el
entonces presidente Felipe Calderón daba su aval. Hermosillo sería luego
candidato a diputado federal del PAN por Córdoba, que perdió estrepitosamente,
y Elízabeth, del PRI, a la alcaldía de Xalapa.
Elízabeth me comentó alguna vez que fue tal la escenografía que montó
Fidel en aquella ocasión, como le gustaba y acostumbraba (música, bailarines,
ruido, color, videos, muestras artísticas y culturales, billetera gorda,
invitación a comer a todos, etc.) que los otros dos países que aspiraban a ser
sedes, Guatemala y Jamaica, quedaron tan apantallados que ahí mismo
desistieron.
Casi un año después, el 31 de enero de 2009, Herrera Beltrán, al
inaugurar la XLI Asamblea General Ordinaria de la Confederación Centroamericana
y del Caribe (ODECABE) en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, mostró el
certificado que acreditaba a Veracruz como sede de la XXII edición.
Anunció en aquel entonces que ya se tenían asignados 10 millones de
dólares de presupuesto para la realización del evento, y agradeció que se le
hubiera autorizado a celebrar por primera vez unos juegos Paracentroamericanos
(para personas con alguna discapacidad), que no se celebrarán.
El 3 de diciembre de ese mismo año, en otro acto celebrado en Boca del
Río, Fidel recibió el nombramiento de presidente del Comité Organizador y
anunció entonces una infraestructura física deportiva que, presumió, quedaría
para los próximos 50 años. Entonces dijo que había ya diez parques de beisbol
con alumbrado y 500 espacios deportivos.
En aquella fecha, la diputada Elízabeth Morales García informó que los
diputados federales de las legislaturas 60 y 61 habían logrado que se
destinaran 305 millones de pesos para el arranque, para la elaboración del plan
maestro en cuanto a organización, infraestructura y movilidad, lo que llevó a
Herrera Beltrán a proclamar por primera vez que serían “los mejores juegos
deportivos de la historia” (en realidad nunca quedó claro dónde fue a parar ese
dinero).
El 1 de agosto de 2010, en la clausura de la edición XXI en Mayagüez, Fidel
recibió la estafeta, en una ceremonia ambientada por grupos artísticos de
Veracruz, con una transmisión especial en vivo a través de RTV, que costó unos
cuantos billetes. La de Veracruz será la cuarta ocasión en que la justa se
celebre en México. Primero sólo como Juegos Centroamericanos tuvieron lugar en
1926 y ya como Centroamericanos y del Caribe en 1954 y 1990, respectivamente, siempre
en el Distrito Federal.
Cuando agonizaba su gobierno, en 2010, Fidel hizo varias declaraciones
diciendo que se retiraría de la política y pediría de chamba ser el presidente
del comité organizador. Pensaba andar viajando por todo Centroamérica y el
Caribe (¡las mulatas, chico, las mulatas!).
Hoy es del dominio público las penurias que ha tenido que pasar la
administración de Javier Duarte de Ochoa para sacar adelante el compromiso. El
próximo 14 de noviembre, estará de fiesta. Éxito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario