Prosa aprisa
Videgaray no se enoja
Arturo Reyes
Isidoro
No alivia en nada la situación que se vive en Iguala,
Guerrero, pero al menos la actitud mostrada por el secretario de Hacienda y
Crédito Público, Luis Videgaray, el sábado en Washington, muestra a un gobierno
que acepta y no trata de ocultar la terrible realidad que vive el país; esto
es, qué bueno que no salió con que en México no pada nada.
En rueda de prensa, al asistir a las reuniones del otoño
boreal del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, no trató de
ocultar la crisis de imagen que vive México, y de frente aceptó que la
desaparición de normalistas puede afectar la percepción del país ante
inversionistas extranjeros.
“Por supuesto, hechos tan graves como éste pueden tener
un efecto sobre la percepción del país en general en la comunidad económica, en
la comunidad de inversionistas”, dijo a los periodistas, según un cable
informativo de la Agencia France Press (AFP).
Parte de la solución a los problemas es empezar aceptando
que existen, no negándolos, reconociendo su grado de dificultad o complejidad,
y que nos afectan; tratar de ocultarlos, o ignorarlos, o minimizarlos es
engañarnos y retardar u obstaculizar la solución.
Se vio bien que Videgaray no se enojara con los
periodistas porque le preguntaron sobre la violencia, los crímenes y las
desapariciones en México, es decir, sobre la inseguridad y la violación a los
derechos humanos que sufrimos, y que no salió con que lo que sucede en nuestro
país son casos aislados.
Haciendo su trabajo, esto es, preguntando, señalando, o
denunciando los problemas, los periodistas son los mejores coadyuvantes de los
gobiernos pues los alertan sobre la realidad y sobre la preocupación de las
comunidades, y si se les responde con toda franqueza ayudan a serenar el ánimo
colectivo al decirle que el gobernante está consciente de lo que pasa y de los
riesgos que se corren, que no los ignora o trata de ignorar y ocultar cuando
están a la luz de todos, y que por lo tanto está actuando responsablemente.
Los periodistas no crean la realidad, sus problemas, los
reflejan, porque ese es su trabajo. Claro que la violencia e inseguridad
afectan la imagen y ponen en riesgo la normalidad de la vida de las comunidades
y la participación social y económica, como las de las inversiones. Si vemos
que Videgaray, esto es, el gobierno federal, nos habla con franqueza, entonces
nos predisponemos a tratar de ayudar a aliviar la situación, porque sabemos que
a fin de cuentas la situación nos afecta a todos.
(A la media noche del sábado, un autobús fue asaltado
entre Jáltipan y Acayucan. Esa no es ninguna novedad, tristemente. Lo
indignante ahora es que, aparte, los asaltantes violaron a una joven pasajera.
Si fuera mi hija, lo menos que haría sería cuestionar cuál blindaje, y exigir
cuentas, respuestas. No lo es, pero de todos modos me solidarizo con su familia
y como periodista cuestiono y como ciudadano y padre exijo investigación,
detención y aplicación severa de la ley. Mientras, todo es puro discurso.)
Inaceptable
vínculo gobernantes-delincuentes
El viernes, el presidente Enrique Peña Nieto encabezó una
reunión con los gobernadores del país en Aguascalientes. El tema obligado fue
la violencia e inseguridad. El miércoles, dos días antes, se había hecho
pública en México una carta muy enérgica de Human Rights Watch (HRW) enviada el
martes 7 de octubre al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong,
cuestionando severamente al gobierno de Peña Nieto por la “crisis profunda” en
materia derechos humanos.
Lo menos que le dice en la misiva es que “los esfuerzos
del gobierno mexicano para combatir la desaparición forzada de personas y los
secuestros están plagados de demoras inexplicables y declaraciones
contradictorias”, y el Director Ejecutivo, División de las Américas, de HRW,
José Miguel Vivanco, demandó una investigación seria y resultados inmediatos en
los temas de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa y de las
ejecuciones de Tlaltlaya. A esa crítica y exigencia se sumó la condena de la
ONU, la OEA, otros organismos internacionales, la Unión Europea y Washington.
La presión internacional, pues, está a todo lo que da.
Por eso, seguramente, el tono del mensaje de Peña a los
gobernadores y al jefe de Gobierno del Distrito Federal: “Es inaceptable que en
un Estado democrático de derecho, como México, pueda haber localidades con
vacíos de autoridad y, peor aún, con vínculos de complicidad entre gobernantes
y delincuentes”.
Seguramente, a raíz de todo lo acontecido y de la
advertencia del presidente, se endurecerá la vigilancia sobre los actores
políticos del país, que ya de por sí están bajo la lupa, en especial de quienes
se sospeche o haya señalamientos de que anden, hayan andado o puedan andar en
malos pasos.
Esto mismo podría tener consecuencias ya casi a corto
plazo en el estado, pues ha habido señalamientos sistemáticos contra actores
políticos veracruzanos, e incluso acusándose mutuamente entre ellos,
presuntamente ligados a personajes ligados a la delincuencia organizada, algunos en prisión.
En el caso de Iguala, Guerrero, que acapara la atención
mundial, si bien responsabilizan directamente al prófugo presidente municipal,
hay señalamientos directos de que el vínculo con un grupo criminal era a través
de su esposa, también en fuga, lo que hace pensar que, para efectos políticos
ante la próxima selección de candidatos a diputados federales que contenderán
en 2015, indagarán los nexos de los aspirantes con sus propios familiares, sus
padrinos, sus patrocinadores, y a ver si no, a consecuencia de ello, se cae
alguno o algunos.
Dígalo si no el anuncio del propio dirigente nacional del
PRI, César Camacho Quiroz, quien el martes pasado 7 de octubre, al iniciarse el
proceso electoral que desembocará en las elecciones del próximo año, anunció
que su partido promoverá con las otras fuerzas políticas la adopción de
mecanismos de revisión del desempeño e historia personal de todos los
candidatos a puestos de elección popular de cara al proceso electoral de 2015,
para que los ciudadanos no se ven sorprendidos.
Pero no estaría nada mal que así como se ha invitado a
René Bejarano, del PRD, a presentar pruebas ante la PGR sobre los señalamientos
que hace en contra del prófugo presidente municipal de Iguala, se empiece
también invitando a los actores políticos que se acusan de ligas con el narco a
que pasen del estruendo en los medios a la denuncia formal y presentación de
pruebas, y que se actúe en consecuencia, se trate de quien se trate, tope donde
tope como diría el mismo Peña Nieto. Pero a ver si las advertencias y los
anuncios de que se actuará no son nada más calentura del momento, de lo que en
México somos especialistas.
Reconocen a Elí en
Baja California
En ocasión del 61 aniversario del voto de la mujer en México, que
instituyó el presidente Adolfo Ruiz Cortines, la presidenta del Comité
Directivo Estatal del PRI, Elizabeth Morales García, acaba de recibir en
Tijuana, Baja California, un reconocimiento por su trayectoria política.
El galardón se lo entregó la presidenta del Organismo Nacional de Mujeres
Priistas (ONMPRI) de Baja California, María del Carmen López Segura, quien
significó el trabajo de la xalapeña como diputada federal, como alcaldesa y
ahora como dirigente partidista.
Por encima de grillas, de un trabajo como la renovación de los 212 comités
municipales del tricolor, de lo que comentaré con amplitud en fecha próxima, lo
que es indiscutible es que el trabajo de Eli allana fronteras y ha ganado buena
fama en diversas regiones del país.
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