Prosa aprisa
Sistema político enfermo
Arturo Reyes Isidoro
A partir de hoy corren los
últimos 45 días del gobierno panista de Felipe Calderón (ayer, por cierto, leí
en el portal Animal Político que el
escritor Juan Villoro vaticina que la victoria de Enrique Peña Nieto podría
significar al menos tres sexenios de presidentes priistas. “Para Villoro la
explicación de esto podría encontrarse en que los votantes consideraron que el
PRI garantizaba orden y prosperidad como no lo hacía el PAN, que
‘después de doce años de gobiernos desastrosos se prefiere al anti héroe
de la película que sabía actuar a su manera’”) y con base en
información que documenta el diario Reforma
uno de sus grandes fracasos, entre varios, es en el renglón salud.
El diario capitalino, al hacer un
balance de lo realizado en el renglón de salud durante el sexenio de Calderón
publica en su suplemento dominical “Enfoque” que con el doble de presupuesto,
durante la presente administración federal se construyeron menos unidades
médicas que en sexenios anteriores, y que aunque la mayoría de las nuevas
clínicas y hospitales se ubicaron en estados con altos grados de pobreza y
marginación, Veracruz entre ellos, las cifras oficiales indican que el acceso a
los servicios de salud no mejoró.
De acuerdo al rotativo, Ximena
Moroto, coordinadora del Observatorio de Política Social y Derechos Humanos,
varios estados, entre ellos el nuestro, mantiene rezagos ya que la construcción
de hospitales y consultorios no ha estado relacionada al abastecimiento de equipo
y personal.
A ello atribuye que las nuevas
instalaciones no puedan ser utilizadas para mejorar el acceso de la población a
los servicios de salud. “No sirve de nada tener una clínica si no hay doctores,
si no hay enfermeras, si no hay camas”.
Leyendo lo anterior, concluyo que
entonces no anda nada mal el secretario de Salud de Veracruz, Pablo Anaya
Rivera, al demandar más recursos para poder contratar más personal médico.
Contrastándola con lo publicado en Reforma,
me llama la atención su declaración publicada en el Diario de Xalapa dos días antes, el pasado 12 de octubre,
El doctor Anaya Rivera solicita
más recursos para poder contratar más personal médico, a la vez que señala que
la demanda de atención y de especialistas aumenta constantemente a causa del
Seguro Popular. Dice que el incremento acelerado de beneficiarios por este
régimen ha superado por mucho al personal médico, que tampoco satisface al
crecimiento de la infraestructura en salud. También expresa que en la
actualidad se ha invertido más en infraestructura hospitalaria que en personal
médico, lo que provoca una amplia necesidad de especialistas para atender a la
población en general.
Si se recuerda, en Veracruz no
solo se está pendiente de resolver el problema de personal, sino también, desde
el sexenio anterior, falta por concluir la basificación de una parte del que ya
labora, a lo que se había comprometido el gobierno federal que concluye en 45 días, y que no cumplió.
Según información que me dan
personas confiables que lo conocen, el doctor Anaya Rivera no sólo es un buen
médico sino que tiene una gran experiencia administrativa en el renglón de
salud pues durante muchos años fue director de Hospital General de Zona del
IMSS, y acaso eso explique por qué puede dar un diagnóstico tan certero sobre
el problema que enfrenta el sector salud en todo el país incluyendo Veracruz.
Pero habría que darle más recursos a ese sector, que sería dárselos a toda la
población. Porque por muy experto como médico y administrativo que sea, el
doctor Anaya Rivera, por muy bien intencionado y por muchas ganas que tenga de
trabajar y hacer bien las cosas, solo y sin recursos no puede ofrecer más y
mejores resultados como responsable de
la política de salud en el estado.
Y si comento todo lo anterior es
porque un sistema de gobierno no puede festinar ningún éxito de políticas
públicas si no se comienza por el renglón más importante, vital, que es el de
la salud. Un pueblo enfermo desdibuja cualquier otro logro.
Normalmente, como es mi caso,
comentamos temas políticos, que, ciertamente, directa o indirectamente, tienen
que ver con la gobernancia del estado, del país, de todo un pueblo. Pero nos
olvidamos de lo fundamental, prioritario, básico, que es la salud pública. Un
pueblo desmejorado en su salud refleja la enfermedad de nuestro sistema
político. Y nuestro sistema político está enfermo, sin duda alguna.
Felipe Calderón tiene tache en
salud.
Independientemente de todo lo
anterior, qué bueno que por lo menos con los recursos que posee el estado, los
servicios de salud, con el doctor Anaya Rivera al frente, atienden ahora lo
prioritario dentro de lo prioritario sobre todo con motivo de las lluvias e
inundaciones: que no se expanda el dengue y que no haya víctimas fatales. Algo
positivo que veo en él es que en ningún momento ha negado que exista el
problema, porque los problemas no se van a resolver ocultándolos sino
enfrentándolos alertando a la población y pidiendo su colaboración, como debe
de ser.
También en el PAN hace aire
Pues no solo en el PRI se ha
hecho un llamado-advertencia a los acelerados, a los aspirantes a un cargo de
elección popular que no guardan los tiempos políticos. Ahora ha sido el
dirigente estatal del PAN, Enrique Cambranis Torres, quien ha hecho un llamado
a quienes buscan ser candidatos a puestos de elección popular de su partido a
que “esperen los tiempos”, ya que hablar de aspiraciones en este momento
resulta “muy adelantado”, advirtiendo a quienes se están anticipando o
acelerando que pueden ser sancionados por la Comisión Estatal de Elecciones.
“Pudiera ser en algunos casos que
alguien ya haya salido a decir que quiere, pero serían muy adelantados los
tiempos y en este caso la Comisión Estatal de Elecciones y la Nacional de
Elecciones que es nuestro IFE interno apenas trabaja para determinar los
métodos de elección de candidatos”.
Aquí el asunto sería saber si su
declaración la salió a hacer para tratar de frenar al precandidato Abel Cuevas
Melo, todavía delegado de la Sedesol, quien abiertamente ha expresado sus
deseos de ser el candidato albiazul a la presidencia municipal de Xalapa y
aunque él lo niega anda haciendo declaraciones y realizando actividades con
claro sentido proselitista protegido por su cargo.
Y de que el
coatepecano anda en plena precampaña dígalo si no la foto publicada que lo
muestra en un conocido café del centro de la ciudad con la ex diputada federal
panista Irma Chedraui Obeso declarándole ante la prensa su abierto apoyo.
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