Prosa
aprisa
Xalapa, problema a atender
Arturo Reyes Isidoro
Con
el inicio del año, la presidenta municipal de Xalapa, Elizabeth Morales García,
anuncio (según el primer boletín oficial de 2013) que con el apoyo de la
federación y del gobierno estatal su administración emprenderá “un gran
programa” de obras y acciones para “cerrar con fuerza” su trienio, que concluye
dentro de 10 meses.
Por
el bien de la capital del estado, ojalá y logre todos sus propósitos. Pero
haría bien la alcaldesa en destinar un día también, un rato (una tarde o una
mañana), o enviar a la persona de su más absoluta confianza a conocer y
observar un problema que no se ve desde la cómoda oficina del palacio municipal
ni desde la suburban.
Desde
hace mucho tiempo, decenas, cientos, miles de xalapeños y de visitantes que
tienen la necesidad de utilizar el transporte urbano, de camiones y de
“combis”, están abandonados a su suerte y expuestos a un grave riesgo por el
desorden en algunas “paradas” como la que está a las afueras del edificio de la
Secretaría de Educación de Veracruz o la de Plaza Ánimas.
En
esas “paradas”, el tiempo y el uso hizo que en los lugares donde se deben
abordar los camiones o “combis” se hayan producido hundimientos en el asfalto,
por lo que se forman lagunetas, hoyos que se llenan de agua y que dificultan el
libre movimiento de las personas.
Por
otro lado, por las características propias del clima de Xalapa, las pequeñas
casetas, se supone que para proteger de las inclemencias del tiempo a los
usuarios mientras esperan, resultan insuficientes para el gran movimiento que
tienen esas “paradas” y cientos, miles de personas están expuestas a diario al
inclemente sol o al chipi-chipi, la llovizna o la lluvia muy típicos de la
capital.
Pero
si todo eso ya es molesto, hay un problema más grave: desde hace mucho, sin que
ninguna autoridad haga algo para remediarlo, los taxistas se han apropiado de
esas “paradas” y como ya hay muchos taxis en Xalapa y se ve que no saben cómo
tener pasajeros, en lugar de andar circulando hacen “sitio” exactamente frente
a los lugares destinado para abordar camiones o “combis”, por lo que los
usuarios tienen que “torearlos” y salir hasta la carretera, al arroyo de
circulación, para abordar su unidad.
Me
ha tocado ver el verdadero problema que pasan en especial las personas de la
tercera edad o con alguna discapacidad para
poder abordar un “urbano” o una “combi”.
La
“parada” frente a la SEV es la que tiene el más grave problema porque ahí
convergen a diario las personas que por alguna razón van a Plaza Américas y no
tienen vehículo propio, los trabajadores de ese complejo comercial, los
trabajadores de la SEV, los del hospital que está enfrente, los de los hoteles
cercanos y de Torres Ánimas, los de las empresas automovilísticas que están
cerca, los de algunas dependencias de gobierno también del área, así como los
maestros que vienen a tramitar algún asunto a la dependencia del ramo
educativo. La de Plaza Ánimas presenta el mismo problema por la gran cantidad
de personas que trabajan en esa área y por quienes van a hacer ahí sus compras
y no tienen vehículo propio.
Pero
nadie atiende el problema. Ninguna autoridad del Ayuntamiento ni tampoco de
Tránsito del Estado. Esos lugares públicos son una verdadera tierra de nadie.
Ahí se refleja a diario la ineficacia oficial, el abandono, el descuido, el
desinterés, la negligencia.
Las
autoridades de Tránsito no tienen idea de cuánto les aplaudiría la ciudadanía y
la población en general si enviaran a algunos agentes a vigilar y a meter al
orden a los taxistas, a destinarles, en todo caso, un espacio especial, donde
no estorben para que hagan “sitio”.
La
presidenta municipal no se imagina cuánto le agradecerían miles de personas si
gestionara que se rellenaran los huecos que se han formado en las “paradas” y
que forman un lodacero, o de plano mandara a reparar con concreto hidráulico;
si dignificara esos sitios públicos en bien de sus representados mandando a
agrandar las casetas de protección, jardinándolos, iluminándolos incluso. Pero
en general lo ideal sería que revisaran el problema en todas las “paradas”,
porque no son las únicas.
Esas
son las verdaderas obras sentidas que hacen falta realizar, los problemas
urgentes que es necesario atender. Tal vez el regidor del ramo, Omar Miranda,
que está preocupado por los problemas de vialidad de la capital, podría ir un
día y vivir el problema y pasar un reporte completo y una propuesta de solución
a la presidenta municipal.
Este
año, mucho de la obra pública está pensada con sentido electoral, esto es, para
tratar de ganar el reconocimiento y el voto ciudadano. Las autoridades no
tienen idea de cuántos votos se ganarían
si atendieran y solucionaran el problema.
Américo
Zúñiga, Dulce Dauzón, Abel Cuevas y todos los que aspiran a ser el futuro
presidente municipal también podrían ir a conocer, a observar y a vivir el
problema para incluirlo en su lista de pendientes urgentes de atender cuando
lleguen al poder si las actuales autoridades no hacen nada al respecto.
Mientras,
la población está desprotegida, sufre y no ve para cuándo alguien actuará para
que vivan y se les trate con toda dignidad a la que como seres humanos tienen
derecho, pero también porque pagan sus impuestos. A ver hasta cuándo.
Por
el lado positivo, por acciones dignas de encomio del Ayuntamiento, debe
reconocerse a la alcaldesa Morales García que nos facilite el pago del impuesto
predial y el del servicio de limpia pública. Ayer, al poner en servicio
oficialmente la Tesorería Virtual de Xalapa, mediante la cual podremos hacer
nuestro pago vía internet, anunció que además de en los tradicionales módulos,
también se podrá pagar en todas las sucursales bancarias y en tiendas de
autoservicio, pero, además, durante todo el año y las 24 horas del día a través
de la página www.tvx.gob.mx con lo que,
ahora sí, se moderniza el sistema de pago, porque el que funcionaba era de la
época de María Tablita y resultaba molesto, incómodo y hacía a uno perder mucho
tiempo.
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