Prosa
aprisa
Cumbre
Tajín, luz y sombra
Arturo
Reyes Isidoro
Concluyó ayer, tal vez en esta ocasión con más pena que gloria en
cuanto a asistencia, la XVI edición de Cumbre Tajín. Quién sabe si el propio
Dios Trueno se dolió porque ayer, último día de actividades oficiales, llovió.
Quizá la situación económica por la que atraviesa el país, pero en
especial el estado, fue la causa para que este año fuera menor el número de
visitantes en comparación con todos los festivales anteriores.
Hay saldos negativos, pero también positivos.
El pasado 20 de febrero en “Prosa aprisa” (“2015, ¿el peor año?”) al
comentar la crítica situación que vive la administración pública estatal por la
escasez de recursos y por las observaciones que hizo la Auditoría Superior de
la Federación a la Cuenta Pública 2013, apunté:
“Creo que en estos momentos no caería nada mal un anuncio oficial que
dijera a los veracruzanos que los funcionarios se reducen el sueldo
drásticamente consecuentes con la situación que se vive y para apoyar de esa
forma a su jefe, y en cambio caerá mal, muy mal, que incluso puede llevar a la
protesta popular en las calles, si en unos días más vemos a todos los
funcionarios en camionetotas, con ‘ayudantes’, familiares, lujos y privilegios paseándose
por la Cumbre Tajín indiferentes y ajenos a la crítica situación que se vive y
que golpea a toda la población”.
Sobre lo primero, sólo se anunció un ajuste al gasto público con base
en un decálogo, pero el bolsillo de los funcionarios es intocable. Vamos, ni
siquiera para aparecer en la foto ha pasado la esposa de cada uno de ellos a
sus respectivas oficinas bote en mano para pedirles que se mochen con la Cruz
Roja, como ya lo hizo el propio presidente Peña Nieto quien el viernes pasado personalmente
dio inicio a la cruzada nacional a favor de la benemérita institución. Los
funcionarios estatales han hecho como que la virgen les habla. El único
bolsillo que se toca y lastima es el de los trabajadores y el de los jodidos,
como siempre.
Sobre lo segundo, al menos este año no fueron a pasear a costa del
erario público los funcionarios en sus camionetotas con “ayudantes” y
familiares y por lo tanto ni a gastar en hoteles y restaurantes de lujo
indiferentes y ajenos a la crítica situación que se vive y que golpea a toda la
población, como dije hace un mes y días que podía ocurrir.
En esta ocasión sólo acudió el gobernador Javier Duarte de Ochoa y su
esposa Karime a la inauguración acompañados por Harry Grappa secretario de
Turismo y Cultura, así como el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez
Zurita, también el primer día él para supervisar que estuviera funcionando bien
el operativo de seguridad que se implementó para cuidar a los visitantes.
Una cosa puso en claro la crisis económica: para efectos de la prensa,
el festival no sólo ya prendió sino que está totalmente consolidado, que es lo
que se buscó que llegara a estar algún día cuando lo echó a andar hace
dieciséis años el entonces gobernador Miguel Alemán Velasco (ya he narrado que
me tocó ser pionero a su lado desde el área de Prensa, junto con Norberto Galván Valentín desde la de
Televisión y Felipe Mendiola Parra desde la de Radio).
Según he indagado, el año pasado se pagaron 180 habitaciones en
diferentes hoteles de Poza Rica, Tuxpan, Papantla, Gutiérrez Zamora y Costa
Esmeralda para alojar gratuitamente a representantes de la prensa, reporteros y
directivos y dueños de medios. Este año, hasta la víspera se tenía contemplado
que si bien no se daría cupo a todos como en los años anteriores se había
contemplado 80 habitaciones, menos de la mitad que en 2014. Pero, como dijera
el poblano, la cosa está del cocol y al final la orden fue cero hospedaje
gratuito.
No obstante, se dijo que habría atenciones y facilidades para todo
aquel que quisiera ir por sus propios medios y los organizadores registraron,
para su grata sorpresa, 500 solicitudes de acreditación, desde la Televisión de
Panamá hasta periodistas de los más importantes medios del Distrito Federal,
Estado de México, Nuevo León, San Luis Potosí, Oaxaca, Morelos, Michoacán,
mucha de Puebla, y de Coatzacoalcos, Córdoba, Veracruz, Xalapa, Tuxpan, Álamo,
Martínez de la Torre y Cosamaloapan.
Para ellos el Gobierno del Estado montó sala de prensa, ahí mismo les
ofreció bufet para comida y cena y les otorgó pases para los conciertos que los
mismos representantes artísticos dieron para repartir. Pero no más.
El compañero caricaturista y fotógrafo Alberto Morales, “Beto Gato”,
comentó algo muy cierto: ahora se vio quiénes iban y fueron (como él) al
festival por un prurito profesional y no nada más de gañote a pasear a costa
del erario público sin justificar su gasto con algún beneficio para el
festival.
Lógicamente, no podría ser de otro modo, ayer Salomón Bazbaz Lapidus,
director general de Cumbre Tajín (lleva los 16 años en el festival, pues llegó
a colaborar al lado del entonces coordinador general de la organización, Gastón
Melo), dio cifras que me parecen un tanto alegres: informó que la asistencia
fue de 500 mil personas y que la derrama económica se estima en 200 millones de
pesos (a ver qué dicen al respecto los hoteleros y restauranteros).
Los conciertos también estuvieron entre azul y buenas
noches. Los días de más asistencia fueron el primero
cuando estuvo en el escenario La Arrolladora Banda El Limón y Ángeles Azules, y
ayer último día con El Tri y Carlos Santana. El día más bajo fue el viernes
cuando estuvieron los grupos Incubus y The Flaming Lips.
Si en cuanto a asistencia
así estuvo este año, a ver cómo les va en 2016, cuando el propio presidente
Peña Nieto y el secretario de Hacienda Luis Videgaray han pronosticado ya el
peor escenario económico porque no hay cobertura para la caída de los precios
del petróleo. Sin embargo es obligación del Gobierno del Estado y de los
organizadores al menos conservar y proteger, para que no se pierda, lo que ya
se ha logrado y consolidado.
¡Aquí estoy yo también!, dice Montano
Tuvimos la oportunidad de
platicar ayer con el diputado federal por Xalapa Rural Alejandro Montano Guzmán
(fuimos compañeros y trabajamos muy de cerca en el gobierno del licenciado
Miguel Alemán Velasco).
Sobre la situación política
actual y el tema sucesorio, Alejandro se expresó muy bien del senador José
Francisco Zorrilla, que por momentos me dio la impresión de que me estaba
expresando su simpatía por él o prácticamente me la expresó.
Sin embargo, tampoco se
descarta de la baraja sucesoria, recuerda que él abiertamente dijo que quiere
ser candidato y que también buscará la gubernatura de dos o la de seis años que
siguen y comenta que llegado el momento comenzará a trabajar abiertamente
porque es bueno que los veracruzanos sepan la trayectoria de cada quién y qué
hacen. Ya de salida me hizo un comentario bien sobre el también senador Héctor
Yunes Landa.
Presentan libro
El doctor e investigador
Manlio Fabio Casarín León está invitando a la presentación del libro Mediación penal y derechos humanos del
doctor Julio Cabrera Dircio este martes a las seis de la tarde en el Aula Magna
“Guillermo Ortiz Mayagoitia” de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana.
Harán los respectivos comentarios el magistrado Raúl Pimental Murrieta y los
maestros Rosa Hilda Rojas Pérez y Héctor Solorio Almazán. El acto lo organizan
la Facultad de Derecho y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UV,
así como el Cuerpo de Estudios Ratio
Legis.


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