Prosa
aprisa
Naturaleza vs gobernantes
Arturo Reyes
Isidoro
¡Vaya
mala jugada que la Naturaleza está haciendo desde ya a los gobernantes del
país, Javier Duarte de Ochoa y Elizabeth Morales García incluidos!
Pasadas
las elecciones y ganado el control del Congreso local y la mayoría de las
alcaldías del estado (por la suma de las del PRI y la de los chiquipartidos sus
satélites), Javier Duarte de Ochoa decidió que había llegado el momento de
realizar la gran obra pública de su administración.
Pero
parece que un mal fario persigue a su gobierno. Prácticamente no ha habido año
alguno en que no enfrente problemas que haga que lo desvíen de su propósito
central de lograr la prosperidad de Veracruz y de los veracruzanos, lema con el
que decidió caracterizar su gestión gubernamental.
El
primero año fue el de la inseguridad, el segundo el del crimen, desaparición y
amenaza de periodistas con repercusión negativa internacional, y ahora cuando
el éxito electoral lo acompaña se presentan las inundaciones con tanta fuerza
como en 1999 que causa grandes y graves daños materiales.
Los
dos primeros años de su gobierno tuvieron además el ingrediente de que la
Presidencia estaba en manos de un partido opositor al suyo, el PAN, y por lo
tanto tuvo que remar contra la corriente para la obtención de apoyos federales
más allá de lo estrictamente presupuestado.
Si
bien el primer semestre de este año fue el de la consolidación (que todavía no
la logra plenamente) del gobierno priista de Enrique Peña Nieto, esto es, afín
al Palacio de Gobierno de Xalapa, y hubo que esperar a salvar el proceso
electoral de julio, el cordobés veía con optimismo el segundo semestre y en
especial el último trimestre de 2013 así como todo el 2014 para obtener mayores
recursos para realizar la obra de infraestructura significativa que distinga a
su administración (el 2015 y el 2016 cuando concluye serán de elecciones de
nuevo).
Tal
vez realice obra, pero seguramente ya no podrá hacerlo en la cantidad y en la
magnitud que pensaba: cualquier recurso si no es que todo el recurso posible y
disponible tendrá que dedicarlo a la reconstrucción de lo que las lluvias y las
inundaciones han dañado en especial en algunas partes del centro y del norte
del estado, so pena del riesgo del descontento social.
El
hecho de que el presidente Enrique Peña Nieto haya dicho ayer en Sinaloa, al
encabezar la Reunión de Evaluación de Daños, que los 933 millones de dólares
del Fondo para Desastres Naturales (Fonden) no alcanzarán para reparar los
daños ocasiones por los meteoros, no es buena noticia, si bien agregó que se
hará una valoración de daños para presentar al Congreso de la Unión un proyecto
de presupuesto para atender contingencias y restablecer la infraestructura.
Si
a eso se agrega lo que se comentó ayer en la columna “Templo Mayor” del diario Reforma de que el secretario de
Hacienda, Luis Videgaray, mandó un mensaje a los gobernadores, legisladores y
dirigentes de su partido de que nadie se ponga a prometer dinero para
carreteras u otras obras de infraestructura, entonces la cosa, domo dicen los
poblanos, está del cocol.
Y
es que, según Reforma, desde la
salida del PRI de Los Pinos en 2000, era una práctica común que los
gobernadores le metieran mano al presupuesto, lo que en varios ocasiones acabó
desarmando la propuesta del Ejecutivo, esto es, de los presidentes panistas.
“De ahí que desde Hacienda quieren dejar bien claro que los tiempos ya
cambiaron”.
En
efecto, si se recuerda, el gobernador Fidel Herrera Beltrán era uno de los que por
varios días se iba a vivir prácticamente al Palacio Legislativo para cabildear
la obtención de más recursos a través de la bancada de su partido, lo que
siempre logró.
Ahora,
por lo que se advierte, las cosas vienen diferentes y difíciles, más después de
la situación de emergencia que vive el país y cuando falta lo que resta de
septiembre, todo octubre y parte de noviembre para que termine la temporada de
tormentas, depresiones tropicales y huracanes, con los consiguientes daños.
Por
lo que hace a Elizabeth Morales García, alcaldesa de Xalapa, allá por junio se
veía optimista de que terminaría con un ritmo impresionante de obras para pasar
a la posteridad y sobre todo para revertir tanta crítica a su administración
por el gran número de calles llenas de baches, entre otras cosas.
Lo
que se había reparado se lo ha llevado el agua de nuevo. Muchas calles están
otra vez como si hubieran sido bombardeadas y las críticas vuelven de nuevo y
seguramente con el paso de los días van a arreciar. Ya no tiene tiempo y
seguramente tampoco los recursos necesarios para hacer de Xalapa lo que pensó.
Sin
duda, ellos ponen y la Naturaleza dispone. Y quién puede con ella.
Nombramiento del Papa
distingue a Papantla
Un
dicho del rancho dice que de algo sirve una conocida en un baile. En el mejor
sentido del término, cuánto habrá de servir a la Iglesia católica mexicana y en
especial a la de Veracruz la llegada a la Santa Sede del obispo de Papantla,
Jorge Carlos Patrón Wong, a quien el
Papa Francisco llamó el sábado pasado a Ciudad del Vaticano, que es
decir también a Roma, para que colabore a su lado como Secretario para los
Seminarios que pertenecen a la Congregación del clero.
Por
eso no es menor que el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, haya
saludado “con cariño a la diócesis hermana de Papantla” y felicitado a Patrón
Wong por el nombramiento.
El
prelado tenía cinco años en Veracruz adonde llegó el 15 de octubre de 2009 como
Obispo Coadjutor nombrado por Benedicto XVI, quien lo nombró como Obispo de
Papantla el 2 de mayo de 2012. Era hasta ahora también presidente de la
Comisión Episcopal para Vocaciones y Ministerios, de la Conferencia del
Episcopado Mexicano y miembro del Departamento para Vocaciones y Ministerios,
de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano.
Tal
vez sea una herejía hacer la comparación, pero me da la idea de que el
nombramiento es como si el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon le diera
una cartera en el organismo mundial a Gerardo Buganza Salmerón, secretario de
Infraestructura y Obras Públicas (lo pongo como ejemplo por su acentuada
religiosidad).
Poco
se sabe o prácticamente nada se sabe, pero hace seis meses México pudo haber
tenido el primer Papa de su historia, pues el cardenal de Guadalajara, José
Francisco Robles Ortega, obtuvo la mayor votación en el Cónclave del Colegio
cardenalicio sólo por debajo del argentino Jorge Mario Bergoglio, ahora Papa
Francisco.
Si
bien la votación es secreta, la anterior información trascendió en fuentes de
la familia del cardenal Robles Ortega a la que “Prosa aprisa” tuvo acceso en su
momento. Eso y la llegada ahora de Jorge Carlos Patrón Wong dan una idea de la
fuerza y del papel que juega la Iglesia católica mexicana.
Como
quiera que sea, el nombre de Papantla le dio la vuelta al mundo el sábado y la
feligresía de ese obispado debe sentirse honrada y creo también que en general
la de todo el estado. Ahora cada que vaya un obispo de Veracruz o el arzobispo
de Xalapa a Ciudad del Vaticano ya saben que tienen un cuate allá. Por eso bien
dice el dicho, de algo sirve una conocida en un baile.
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