Prosa aprisa
Será un
error desdeñar al panismo
Arturo Reyes Isidoro
Después del primer debate el 6 de mayo pasado,
pero en especial después del 11 de mayo con la violenta salida de Enrique Peña
Nieto de la Universidad Iberoamericana, los comentarios periodísticos se han
centrado en la lucha entre el mexiquense y Andrés Manuel López Obrador y, según
mi percepción, salvo el efecto a su favor que tuvo luego del segundo debate,
como que dejó de ser noticia de mayor
interés la figura de Josefina Vázquez Mota, la candidata panista. ¿En verdad
puede ya descartársele como una candidata de peligro para el puntero?
A mí no deja de llamarme la atención el bajo
perfil con que se han venido manejando la mayoría de los candidatos albiazules
en el estado y me pregunto si no se ha tratado de una estrategia, de dejar que
se desgasten los contrincantes, sobre todo los priistas, para tratar de
agarrarlos cansados, desgastados, en el último tramo.
La información que tengo es que en las últimas
fechas empezaron a llegar a la entidad miles y miles de despensas que envió el
gobierno federal para hacer proselitismo con ellas a través de los programas
sociales de Oportunidades, a favor de los candidatos de la derecha, pero
también muchos otros artículos y materiales para beneficiar a familias pobres a
cambio de su voto, amén de mucha propaganda la que, ahora sí, ya se empieza a
notar sobre todo en los pueblos chicos y rurales, donde piensan cosechar una
gran cantidad de sufragios a punta de billete, pues también van a ofrecer más
que de lo que se sepa que puede ofrecer el tricolor.
En la entidad no se puede ignorar ni olvidar que
hay bastantes municipios panistas donde los presidentes municipales se
mantienen fieles a su partido pero donde, además, tienen verdadero control
sobre sus representados, potenciales votantes, los que a pesar de todos los
intentos de los candidatos priistas por atraerlos, no se han dejado seducir y
ahí están como un riesgo, como un peligro latente para el triunfo que pretenden
tanto tricolores como los de la izquierda.
Para no ir muy lejos, pueblos de municipios
cercanos a Xalapa, a últimas fechas comienzan a verse tapizados de propaganda
albiazul, y en ellos, cuando han llegado brigadas priistas por la mañana a
colocar propaganda tricolor, si bien les dan permiso para fijarla en casas,
tiendas y edificios, por la tarde ha desparecido y sustituida por la del
panismo. En Xalapa rural, un caso concreto, al candidato priista Alejandro
Montano Guzmán lo va a salvar su buena campaña, además del mucho tiempo que
tiene trabajando y del tiempo completo que le dedica a gastar suela, pero es
indudable que varios pueblos no van a jalar con él. En Coatepec, al candidato
Fernando Charleston Hernández también lo va a salvar su trabajo, que no se ha
confiado ni echado en la hamaca, además del apoyo de los equipos de campaña y
de la buena imagen de dos políticos fuertes del distrito, José Francisco Yunes
Zorrilla y Adolfo Mota Hernández (la última encuesta le daba una ventaja
considerable, 45 contra 24% de su contrincante Everardo Soto Matla, del PAN),
pero es indudable que también hay presencia blanquiazul en el distrito.
Por lo que hace al candidato panista al senado,
Fernando Yunes Márquez, la fotografía que vi el domingo publicada en el Diario de Xalapa no es nada desdeñable por
cuanto a concurrencia se refiere, si bien, como ocurrió con la campaña de su
padre Miguel Ángel Yunes Linares cuando fue candidato a la gubernatura, la
gráfica no se fecha en ningún lugar y es que luego acostumbran concentrar
militantes o simpatizantes de varios municipios en un punto para dar idea de
una gran multitud, pero para efectos propagandísticos y para una lectura de
cómo andan en su campaña, no andan tampoco mal o muy mal y es indudable que van
a sumar varios miles de votos.
Hace seis años, el panismo quedó en segundo lugar
en votación con un total de un millón 6 mil 676 sufragios contra un millón 36
mil 494 del Peje. Por lo menos van a pelear ese segundo lugar con todos los
recursos económicos y en especie que tienen y van a fragmentar más el voto,
pues un importante número lo tiene asegurado López Obrador, por lo que el que
tendrá que demostrar que se ha recuperado y
ha crecido será el priismo, que hace un sexenio apenas si obtuvo 727 mil
638 boletas a su favor.
Tal vez sería darle un lugar protagónico o un
papel relevante excesivo, pero tal vez sí le corresponde bien pues no se puede
ni se debe olvidar que atrás de las campañas de Josefina Vázquez Mota y de su
hijo Fernando está Miguel Ángel Yunes Linares, que sí sabe operar, como lo ha
demostrado en pasados procesos incluso en el interno de su partido cuando hizo
ganar a su vástago pese a todo el trabajo que traían atrás los entonces
aspirantes a la candidatura al Senado Alejandro Vázquez Cuevas y Julen
Rementería del Puerto, y Miguel hará todo lo que tenga que hacer, como lo está
haciendo, para que por lo menos su cachorro y su partido alcancen el número de
votos suficiente para que llegue al Senado como legislador de la primera
minoría. Todo puede pasar menos que se quede cruzado de brazos viendo como se
le va la oportunidad a su hijo de escalar más para enfilarse después rumbo a
una eventual candidatura al gobierno del estado.
O sea, grave estaría el priismo si se confía, si
no se aplica y no le mete el acelerador, pues se puede llevar una sorpresa ya
que es indudable que también el Peje meterá muchos votos a su favor, y con
Yunes Linares como operador doña Josefina puede dar un buen campanazo.
Para mí que, viendo el panorama como están las
cosas, la votación estará muy fraccionada y equilibrada, habrá voto
diferenciado y a Josefina Vázquez Mota y al PAN no se les puede dar por muertos
ni menospreciarlos, sobre todo después del buen papel que hizo el domingo lo
que, según se advierte, la ha envalentonado y ha dado renovados bríos al
panismo para pensar que todavía tiene oportunidad de remontar y alcanzar el
triunfo. Es indudable que tienen una estrategia bien planeada –Miguel Ángel es
hombre de estrategias, no deja nada al azar– y que a eso corresponde que, ahora
sí, ya asomen más la cabeza, o totalmente, y estén sacando a relucir
propaganda, bajando despensas, ofreciendo apoyos, movilizándose, preparando a
sus operadores (el pasado fin de semana los concentraron en la ciudad de México
y les dijeron que van con todo, lo que significa que van con todo el dinero
para intentar retener el poder).
Como están las cosas, hay de aquel que piense que
todo, de aquí al final, será fácil o que ya está todo decidido. El gobierno
federal tiene su última oportunidad, se da como un hecho que va a perder la
presidencia, está como un animal herido y, ya se sabe, el animal herido es
peligroso, muy peligroso por los coletazos que puede dar. Y es indudable que
los dará.
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