Prosa aprisa
Encuentro
ejemplar, esperanzador
Arturo Reyes Isidoro
De que se puede, se puede… si se quiere. Lo que ocurrió la mañana del
martes en un café del puerto de Veracruz entre los candidatos al Senado por el
Partido Acción Nacional, Fernando Yunes Márquez y Julen Rementería del Puerto,
debiera ser el ejemplo a seguir entre
todos los candidatos a los diversos puestos de elección popular, de todos los
partidos, incluidos ellos mismos, la noche misma del próximo domingo, una vez
que se adelanten los resultados preliminares.
Ese día, a uno de concluir formalmente las campañas, luego de cuatro meses
y ocho días de un enfrentamiento soterrado o de baja intensidad en la disputa
por encabezar la primera fórmula de su partido al Senado que los llevó a los tribunales
electorales, tiempo en los que aunque coincidieron en diversos actos ni
siquiera se voltearon a ver, en los que se ignoraron y por lo tanto ni siquiera
se saludaron, por fin hicieron a un lado sus diferencias, se fundieron en un
abrazo y juntos, cuerpo a cuerpo, posaron para los fotógrafos de prensa, con
una sonrisa para un final interno que no se pudo haber esperado mejor.
Debe reconocerse al joven Yunes Márquez porque, según las crónicas
periodísticas, él fue quien tomó la iniciativa del encuentro. En un principio,
ambos actores llegaron para ofrecer conferencias de prensa y como habitualmente
lo vinieron haciendo, se ignoraron olímpicamente. Doblemente debe reconocerse
al cachorro de Miguel Ángel Yunes Linares porque antes de hacerlo con su correligionario,
primero, cuando terminó lo suyo, se dirigió a saludar al candidato a diputado
federal de las izquierdas, Cuauhtémoc Pola; fue luego cuando esperó a que Julen
también concluyera lo que estaba haciendo y, decidido, se dirigió a saludarlo.
Se abrazaron, se pintaron en sus manos la cruz que enseñó Josefina Vázquez Mota
en el último debate para mostrar cómo deben votar por su partido, del brazo
posaron para los chicos de la lente y, por fin, uf, Julen dijo que votaría por
quien hasta unos segundos antes era su enemigo político, y el otro respondió de
la misma forma.
Ni en el mejor cuento de hadas pudo haberse dado un final feliz, rosa.
Independientemente del momento, también es esperanzador que el joven
candidato panista al Senado haya dado ese paso amistoso y conciliador, con lo
que confirma su determinación por iniciar una nueva etapa política basada en el
entendimiento y no significada por la confrontación como en la que participó
singularmente su padre apenas en el pasado reciente, determinación de la que ya
había dado muestras desde el año pasado cuando luego del Primer Informe del
gobernador Javier Duarte de Ochoa lo calificó de honesto e íntegro en lugar de
criticar a una autoridad priista como lo hacía ante la familia Yunes
Linares-Márquez y posteriormente, el 7 de diciembre pasado, encabezó a un grupo
de alcaldes panistas para reunirse en forma institucional, respetuosa,
civilizada, con el propio Ejecutivo del estado en una sesión de trabajo en el
Palacio de Gobierno.
Afirmo que es esperanzador porque los veracruzanos terminamos hastiados de
que se tomara a Veracruz, a su vida pública, como un ring para dirimir
rencillas y rencores personales que solo dañaron el clima político y la buena
marcha de la entidad cuando se debía procurar la unidad tan necesaria como
urgente ante los problemas, los graves problemas que ya se manifestaban y que
hoy nos ahogan.
Para mi gusto, el señor Rementería, adulto, mayor de edad, se supone que
con madurez, ya sin nada más que esperar de una resolución que se tomó en la
ciudad de México para perjudicarlo, debió haber sido quien diera ese primer
paso. Pero que lo haya hecho un joven habla de la inteligencia de éste, haya
sido sincero o no, pues lo muestra como un político sensible, maduro,
respetuoso con sus mayores, conciliador. De paso, claro está, se ganó los
reflectores y fortaleció su imagen en un momento clave para sus aspiraciones
políticas.
Digo al principio que es un paso que debieran dar los candidatos la noche
del próximo domingo, pero creo también que sería dable que se diera entre los
dirigentes partidistas previo
reconocimiento de unos y otros al que gane legalmente, sea quien sea,
como una verdadera forma de abonar a la democracia y de ver por los intereses
del estado antes de que por los suyos, los personales, los de facción o grupo o
los de sus partidos. ¿Quién más dice yo?
La moneda política está en
el aire
A unas horas de ir a las urnas, en el estado, en especial para algunos
candidatos a diputados federales priistas y para el propio candidato presidencial,
la moneda está en el aire. Varios no se pueden sentir ni deben estar seguros de
que van a ganar o de que no van a perder. La última encuesta del diario Reforma, cuyos resultados se dieron a
conocer ayer, reflejan muy bien la situación que priva en la entidad. Por lo
que hace a la región geográfica del sur del país –los estados de Veracruz,
Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Oaxaca, Chiapas y Guerrero–, Enrique
Peña Nieto cierra a solo un punto porcentual de ventaja de Andrés Manuel López
Obrador, 38 contra 37% (Josefina Vázquez Mota está muy lejos, con 19%), por lo
que el domingo será un verdadero juego a las vencidas, de músculo, en el que
todo puede pasar. En la entidad, por lo que se vio en sus últimos actos, la
panista puede repuntar todavía en forma significativa. La moneda está en el
aire.
Para relajar el ánimo
Y para relajar el ánimo mientras llega la hora de la verdad –como dirían
los cronistas deportivos–, estas frasecitas de mi ronco pecho:
*
Y pensar que la democracia se reduce a un instante: en el que tú votas de
acuerdo a tu convicción y con entera libertad. Los demás son campañas,
promesas, ofertas, mentiras, encuestas, spots, videos, facebook, debates,
julias orayenes, twitter, acusaciones, despensas, paraguas…
*
Todo se reduce a un circo: la carpa, la pista, las luces, los payasos, los
trapecistas, los maromeros, los domadores, las equilibristas, las modelos de
los magos, el anunciador, los vendedores, los animales, la luneta, las gradas,
los espectadores. Cualquier parecido con la realidad… política es pura
coincidencia.
*
Voto luego
existo.
*
¡Al ladrón! ¡Al
ladrón!, gritan y el ladrón los voltea a ver.
*
Se acusan de
todo. Las acusaciones son ciertas, las denuncias, quién sabe.
*
El único fraude
que me preocupa es el que podría constituir mi vida.
*
Es guapa, bonita, me gusta su sonrisa, sus ojos, me sonríe cuando paso. Me
aclara, me declara, ¿se me declara?: soy josefinista convencida. Pero es guapa,
bonita, me gusta su sonrisa, sus ojos, me sonríe cuando paso. Nunca la política
estuvo tan lejos en su intento de desanimarme. Persistiré. Yo si ganaré el 1 de
julio… o antes.
*
Hazme caso. No esperes nada más allá de lo que tú mismo puedas conseguir,
por tus propios medios.
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