Prosa aprisa
En
libertad, todos se expresaron
Arturo Reyes Isidoro
Creo que lo más destacable del 7 de junio en
Veracruz, Día de la Libertad de Prensa, es que esa libertad se ejerció, a
plenitud, y que cada quien se pronunció como quiso. Hubo festejo oficial, muy
concurrido, una manifestación en Xalapa para exigir el esclarecimiento del
asesinato de periodistas, declaraciones, opiniones en columnas y en
caricaturas, comidas entre compañeros del gremio, en fin, expresiones que reflejan
la pluralidad del estado, de su prensa, lo que eso sí tiene que celebrarse pues
es la demostración plena de una sociedad con canales y espacios para
expresarse.
Soy de la opinión de que no tiene por qué no haber
trato entre la prensa y el poder si se da con respeto y más cuando ambos
tienen, se supone, como fin superior y último servir al ciudadano, al lector, al
radio escucha, al televidente. Viejo periodista que me considero –las dos
cosas, viejo y periodista– sí no dejo de lamentar que en algunos casos no solo
no hay relación sino también mala relación, como nunca se había dado antes, y
es deseable que la diferencia se circunscriba a la defensa por parte del
gobierno de sus intereses legales e institucionales y al ejercicio profesional,
eso sí con plena libertad, de la prensa, de los periodistas y que no devenga en
una cuestión personal.
Porque finalmente ese desencuentro –así lo quiero
ver, solo como eso, como un desencuentro– trasciende a la sociedad y se traduce
en encono y creo que será ya bastante con el que se ve venir ante un muy
posible conflicto poselectoral. Deseable sería que se aclararan paradas, que se
reconocieran errores o malas interpretaciones, que se ofrecieran disculpas si
fuera necesario, aunque para ello se requiere de humildad. Pero es necesario.
El progreso, la prosperidad, el futuro de Veracruz lo vale, lo merece. Ojalá y
el próximo 7 de junio el panorama sea diferente.
Pero la vida pública del país y de Veracruz
continúa. Pasado mañana, el domingo, tendremos el segundo y último debate de
los candidatos presidenciales organizado por la autoridad electoral. Tanto como
hace seis años, el clima de tensión ha vuelto. Creo que el valor más de lo que
digan los aspirantes radica en la atención que pongamos los ciudadanos para
dilucidar plenamente, sin apasionamientos ni fanatismos, realmente por quién
vamos a votar y por qué vamos a votar por una persona y que nos preparemos, con
toda la madurez posible, para aceptar el resultado gane quien gane legalmente.
No es que nos debamos resignar a aceptar que las
cosas en política en nuestro país así son porque son –diría el filósofo de
Güemez–, es decir, que estemos de acuerdo y veamos como algo normal todas las
acusaciones, los señalamientos, la guerra sucia, las descalificaciones que se
traen entre todos, pero lamentablemente en este momento así son y no las vamos
a cambiar de inmediato, por ello es que debemos estar muy atentos, alertas, y
no dejarnos influir por la publicidad y
la propaganda amañada e interesada, sino que debemos proceder de acuerdo a
nuestras propias convicciones.
No deja de llamarme la atención que esta vez poco
o ni una sola vez he escuchado que alguien diga que no va a ir a votar. Ojalá y
todos lo hagamos plena y conscientemente para tener al Presidente que realmente
queremos, para que gane uno, el que gane, con el suficiente margen de votos y
así evitar sospechas y el conflicto poselectoral.
En Veracruz, ciertamente con algunos incidentes
aislados, las campañas de los candidatos a presidente, senadores y diputados
federales en general se han desarrollado con toda libertad. Por lo menos no he
sabido, leído o escuchado sobre alguna queja de algún aspirante de que se le
haya tratado de impedir el desarrollo de su trabajo proselitista y eso habla
bien de la autoridad estatal. Ojalá y así termine el proceso y así se respete y
garantice también la votación el 1 de julio.
Pero también me llama la atención que hasta ahora
ningún candidato de oposición ha lanzado ataques o descalificaciones contra el
gobernador Javier Duarte de Ochoa o ha sacado a la luz alguna grabación o
alguna imagen que testimonie que está interviniendo a favor de un candidato
utilizando recursos públicos, como ocurrió con su antecesor, lo que no quiere
decir que no pueda ocurrir, pero que no haya sucedido faltando 22 días para ir
a las urnas y en una competencia que está cerrando sumamente reñida, no deja de
ser digno de mención.
Ese clima debe ser aprovechado para los últimos
cinco meses que le quedarán al año, para darle un buen empujón al desarrollo
del estado, para realizar la gran obra pública que se espera, para crear más
fuentes de trabajo, pues no se puede olvidar ni perder de vista que 2013 será
también año electoral y más preocupante porque se disputarán diputaciones locales
pero sobre todo presidencias municipales cuando se encienden las pasiones y
aflora la inconformidad y el divisionismo no sólo entre los competidores de los
diferentes partidos sino incluso entre los miembros de las mismas siglas y
colores, lo que divide y enfrente a familias enteras y afecta la buena marcha
de los municipios.
Presentan libro de Nemi
Este viernes, a las 18.30 horas en el Casino
Xalapeño, en el centro histórico de Xalapa será presentado el libro Historias de cosas pequeñas de Juan
Antonio Nemi Dib, presentación que correrá a cargo de Marcela Campos Aguilar y
Rodolfo Mendoza Rosendo. Aparte del interés por el contenido, la venta de la
obra lleva un buen propósito: lo que se recaude será destinado a ayudar a
personas con cáncer.
Con motivo de la fecha de ayer recibí muchos
correos de lectores y lectoras, de personas de las que tenía mucho que no
sabía, a todos les agradezco su atención. Entre los que tuvieron el detalle se
contaron los candidatos a senadores Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla,
quienes estaban en Chalma, en la huasteca en el norte del estado, y en Córdoba,
en el centro, respectivamente.
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