Prosa aprisa
Oportunidades, ahora tricolor
Arturo Reyes Isidoro
Juego que tiene desquite, ni
quien se pique. Y ahí viene de nuevo el PRI. Dentro de casi cien días, el PAN
habrá de entregar la que fue más poderosa herramienta de poder electoral: el
programa Oportunidades. Con ello, los blanquiazules perderán también su fuerza
electoral y, de paso, su clientela de votantes. Si verdaderamente el PRI –en el
caso del estado– está preparado y si sabe sacarle provecho a su nueva condición
de tener la sartén por el mango, entonces al panismo no le va a ir nada bien en
el próximo proceso electoral local y municipal.
Dígase lo que se diga, ese
programa fue hecho expresamente para ser utilizado como brazo electoral del
gobierno, ahora todavía del PAN, mañana del PRI; para sobornar al ciudadano en
estado de precariedad, que es el mayoritario; para tenerlo cautivo con dádivas
sociales, todo a cambio de que prácticamente se venda, entregue su credencial
de elector y vote en cada elección por el partido en el gobierno. La necesidad
tiene su precio… y su compensación.
Un día, molesto porque perdió la
elección interna de su partido para ser candidato a senador, el ex dirigente
estatal y ex diputado local panista, Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, “Pipo”,
denunció a sus propios correligionarios y alertó a los priistas de que el
coordinador de la Delegación del Programa, Miguel Ángel Yunes Márquez, estaba
manipulando el programa a favor de su hermano Fernando, candidato entonces al
Senado, y para controlar el voto a favor del panismo yunista.
Nada, pues, que no se hubiera
sabido. Lo novedoso era que un político que había sido cómplice en la
utilización electoral del programa, además de beneficiario, lo confirmara.
Habrá que ver ahora, dentro de
unos meses, qué dicen los panistas sobre el uso del programa, o si se van a
quedar mejor callados. Porque algo que sistemáticamente hicieron, durante los
doce años en que estuvieron en el poder, fue negarle a los priistas en el
Gobierno del Estado las listas de los beneficiados en Veracruz, no obstante que
existe un acuerdo para que lo hicieran, supuestamente para optimar recursos y
que las autoridades estatales no duplicaran la ayuda y se la dieran, en cambio,
a otros más que la necesitaran.
Y se las negaron para que no
supieran a quienes tenían cautivos, prácticamente amenazados, pues los
beneficiados estaban advertidos que si votaban por los tricolores, los
borrarían de las listas y no recibirían ningún beneficio del Gobierno Federal.
Si en el pasado proceso electoral
muchos alcaldes panistas le jugaron las contras a su partido y a sus candidatos
a cambio de apoyos por parte del Gobierno estatal priista, siendo además
previsores viendo que era inminente la derrota de la candidata panista, por lo
que bajo el agua apoyaron a los candidatos tricolores, ahora seguramente muchos
de plano van a abandonar el barco todavía calderonista para abordar el
peñanietista-duarteochoista. Eso está cantado.
Así, de ese modo, el programa
Adelante se verá fortalecido, fuertemente fortalecido por el programa Oportunidades,
y el PRI en el gobierno será Santa Claus, los Reyes Magos y la Hermana de la
Caridad juntos, y pronto lo veremos dadivoso repartiendo beneficios a los más
necesitados y hasta a los que no también, por lo que se adueñará totalmente de
la plaza electoral veracruzana.
Lo único positivo que tuvo la
tormenta tropical Ernesto, si es que algo positivo tuvo, fue que le dio la
oportunidad al Gobierno del Estado y a los gobiernos municipales priistas a que
empezaran a calentar el brazo, a sentir nuevamente las delicias del poder, y
fueron los propios alcaldes tricolores los que encabezaron las prigadas,
perdón, las brigadas de auxilio, aprovechando para ofrecer, para prometer, para
censar, para empezar a levantar una radiografía de la situación real, para conocer
dónde está al que van a atorar para obligarlo a jalar con la causa tricolor a
cambio de láminas, colchonetas, enseres, despensas, etcétera, etcétera.
Esta vez ya no aparecieron los
activistas del PAN enquistados en el programa Oportunidades, pues bien saben
que ya se les acabó el merengue. Y los beneficiados que se negaban a votar por
los candidatos del PRI, saben que ahora ya hay nuevo dueño del programa y se
aprestan a dar el chaquetazo. A mí no me extrañaría, para nada, que el próximo
febrero aprovechando la quema de Juan Carnaval en el puerto de Veracruz, todos
esos beneficiados abjuren, nieguen tres veces antes de que cante el gallo…
tricolor, del panismo y quemen también sus credenciales blanquiazules.
Pero, no se crea, los propios
panistas, por lo menos los dirigentes estatales, están plenamente conscientes
de la situación y hasta cierto punto se alegran de que vaya a suceder pues
piensan y tienen toda la seguridad de que con ello se desfondarán y se
desinflarán los Yunes Linares-Márquez, pues les atribuyen toda la fuerza que
han adquirido al manipuleo que, según denuncian, hicieron del programa
Oportunidades.
No hace mucho, tomando café con
uno de estos dirigentes, me aseguraba que no es cierto que la gran votación que
alcanzó Josefina Vázquez Mota en el estado se deba solo a los Yunes; que ellos
habían contribuido en gran medida y sin tener en sus manos Oportunidades, pero
que ya los quieren ver ahora que se le acaba la cuerda blanquiazul al
juguetito.
Lo cierto, lo único cierto, es
que a los precaristas que estén dispuestos a ir a votar por los candidatos del
PRI en 2013, tanto para diputados locales como para presidentes municipales,
les van a llover beneficios, tantos que hasta ganas dan de formarse también, y
no se concretarán a los clásicos paraguas, sino a pisitos firmes, techitos,
estufitas de gas, etcétera, más una lanita extra que a nadie le cae mal.
Por lo pronto, ayer tanto Graco
Ramírez, Gobernador Electo de Morelos, del PRD, como Gustavo Madero, presidente
nacional del PAN, en declaraciones por separado, confirmaron que sus
formaciones políticas no desconocerán el triunfo de Enrique Peña Nieto, con lo
que se perfila ya, en cualquier momento, la proclamación del priista como nuevo
Presidente Electo de México.
Graco anunció que este miércoles
se reunirán en Acapulco gobernadores electos y legisladores de su partido para
aprobar el “Acuerdo por México”, con el propósito de llegar a acuerdos con los
tricolores y no aislarse como hace seis años cuando Andrés Manuel López Obrador
desconoció a Felipe Calderón. Madero, a su vez, se desmarcó de la posición del
Peje, dijo que pedirán sanción para el caso Monex pero que para nada
desconocerán a Peña Nieto. Así, por lo que se ve, ése arroz, ahora sí, ya se
coció.
Médicos residentes
Me escribió Zaid Antonio López
Zamora, a nombre de los médicos residentes del Hospital Regional de Veracruz.
Denuncian una serie de anomalías y me dice que me envía un pliego petitorio,
que se le olvidó adjuntar. Por lo que vi –y le agradezco– han reenviado “Prosa
aprisa” del jueves pasado, “La ‘Alta Especialidad’ médica de Veracruz”.
Seguramente su pliego ya es del conocimiento de las autoridades. Y seguramente
tiene que ver, en el fondo, con recursos económicos. Hace poco, cuando narré
que a principios de julio fui a dar al Centro de Especialidades Médicas de
Xalapa, dije que, para mi sorpresa, me encontré con que las recetas las
redactan los médicos todavía con máquinas de escribir mecánicas ya
desvencijadas, lo que habla del descuido y desinterés oficial por apoyar y modernizar
los centros hospitalarios. Afirmé, y lo reitero, que mientras que el secretario
de Salud Pablo Anaya no tenga apoyo económico poco o nada podrá hacer y que con
una situación así en el sector salud no puede haber prosperidad en Veracruz.
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