Prosa aprisa
Signos alentadores para 2013
Arturo Reyes Isidoro
Por los primeros signos que ya se tienen, cabría esperar, para el
próximo año, un proceso electoral local y municipal con mejores condiciones que
en el pasado para garantizar una contienda más equitativa y transparente,
además de mejores candidatos a diputados locales y a presidentes municipales,
lo que, de cumplirse, beneficiará a la población en general, la que, a su vez,
tendrá las autoridades que quiera y que apruebe con su voto.
Estos signos son el Código Electoral de Veracruz aprobado el lunes con
el voto de todos los partidos políticos representados en el Congreso local,
entre cuyos ordenamientos destaca la obligatoriedad de por lo menos dos debates entre
candidatos a Gobernador (para dentro de cuatro años), diputados locales y
presidentes municipales (para el próximo) y que los debates entre los
candidatos a Gobernador se transmitirán por dos televisoras con cobertura
estatal y los debates entre diputados locales y presidentes municipales por las
estaciones de radio más importantes de las respectivas localidades. Asimismo, que
las encuestas no se utilicen como medios de propaganda electoral de los
candidatos y que los cómputos distritales y municipales inicien el primer
martes después de la jornada electoral y ya no los miércoles, con lo cual se
acotan los tiempos para evitar la posibilidad de que los paquetes electorales
sean violentados al permanecer tres días en los Consejos Municipales y
Distritales.
Eso en el terreno legal, lo que ya significa un importante
avance, aunque la nueva normatividad es perfectible, amén de que quedaron
algunos puntos debatibles para hacer más confiables y creíbles los procesos
electorales en el estado.
Pero en el terreno práctico, otro signo ha asomado ya y constituye
un gran aliciente, al que no solo debemos dar la bienvenida sino que debemos
alentar para que se enriquezca la vida democrática de Veracruz: la competencia
real, verdadera, entre partidos, que exija y obligue a las distintas
formaciones políticas a postular a los más idóneos so pena de que reciban la
reprobación ciudadana en las urnas y carguen con la derrota como castigo.
Catorce días después de la elección del 1 de julio, en
Boca del Río, el ex candidato panista a gobernador y cabeza visible de una de
las corrientes (acaso la mayoritaria) del panismo en la entidad, Miguel Ángel
Yunes Linares, reapareció púbicamente, se reunió con militantes de su partido y
perfiló muy bien la directrices que seguramente habrán de regir la postulación
de candidatos albiazules en 2013.
Apalancado en el triunfo que su candidata presidencial
Josefina Vázquez Mota obtuvo en la entidad, en la que se superó el promedio de
8 puntos de votación nacional panista y se aportó el 10 por ciento del total de
votos de las 32 entidades federativas, dijo que el PAN tiene que revisar sus
procesos para dejar de postular a los de más abolengo, linaje o prosapia
panista, para simplemente postular a los mejores, a los que puedan ganar y a
los que puedan gobernar bien.
“Ver hacia adentro, sí, pero ver sobre todo a la sociedad,
abrir sus puertas a los ciudadanos, no amurallar al partido, sino, con
generosidad, invitar a los mexicanos que crean en la democracia y en el bien
común a que se formen en sus filas”. (Este concepto de “amurallar” ya lo había
utilizado el 14 de diciembre de 2011 cuando mediante un desplegado periodístico
anunció su decisión de no participar en el proceso entonces para elegir
candidatos a senadores por su partido. “He seguido y seguiré militando en el
PAN –dijo entonces– a pesar de los intentos de ‘amurallar’ al Partido, para que
lo siga regenteando un grupo que no tiene ni ideología, ni compromiso, ni
visión de triunfo, ni proyecto para Veracruz, sino simples intereses
personales. Pertenezco a una corriente interna del PAN que lucha por
democratizar al partido, por quitar murallas, abrir sus puertas a la sociedad,
y convertir en un verdadero instrumento de transformación y desarrollo para
Veracruz”).
La competencia, pues, ahí está ya, competencia que todavía
se puede fortalecer más si como me dijo en días pasados un miembro del Comité
Directivo Estatal del PAN deciden tomar la decisión de unir (me dijo que sí lo
consideran seriamente), de re-unirse con la corriente de Miguel Ángel y formar
un gran frente común, además del propósito anunciado por el diputado federal
electo del PRD Uriel Flores Aguayo de buscar una forma de alianza con el
panismo para enfrentar a la siempre poderosa maquinaria del PRI.
Lógicamente, este escenario servirá seguramente de acicate
al PRI para obligarlo a postular militantes idóneos, ciudadanos con aceptación
popular, personas que garanticen el voto y que no lleguen a la candidatura por
amiguismo, por compadrazgo, por recomendación o porque tengan mucho dinero y
puedan comprar una candidatura, que no tengan malos antecedentes además, porque
enfrente habrá una competencia verdaderamente competitiva, válgase la
redundancia.
Esto, por lo demás, es la nueva tónica que impondrá a
nivel nacional la corriente peñanietista, la que llega al poder a nivel nacional,
que si bien por meterle mano de inmediato a otros estados que están peor que
Veracruz dejará toda la responsabilidad del proceso al priismo local y no
influirá para nada, de todos modos estará pendiente de que no se ponga en
riesgo la imagen y la viabilidad del PRI en el estado a causa de malos
candidatos.
A todo lo anterior, para un escenario electoral lo más
deseable, será necesaria también la decidida participación ciudadana, pero,
igual, la apertura de los medios. Por lo pronto, los primeros signos ya son
alentadores. Habrá competencia, en serio, lo que garantiza que si el PRI, el
partido mayoritario en Veracruz, vuelve a postular malos candidatos, habrá
otras opciones.
Evangélico
panigirista
Despierta curiosidad el interés que tiene el supuesto
líder evangélico, Guillermo Trujillo Álvarez, en que ratifiquen como titular
del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) a Mauricio Audirac Murillo. En
lugar de que esté entregado a la palabra del Señor, a su misión evangélica, don
Guillermo insiste en abogar por el señor Audirac como si tuviera un interés
especial en que así suceda. El pasado jueves 26 de julio demandó a los diputados locales que lo
ratifiquen bajo el argumento de que desde su punto de vista, el auditor
superior está cumpliendo con su trabajo, por lo que no es necesario relevarlo
del cargo. Ayer volvió a la carga: "Desde nuestro punto de vista, Mauricio
Audirac Murillo hace su trabajo, el problema que se tiene no es con la
fiscalización a las instancias de gobierno sino que no se procede contra
quienes cometen actos de corrupción. Audirac no falla, me parece sino que son
otras las instancias, porque él no tiene facultades para meter a la cárcel
a algún Presidente municipal". Resulta sospechoso tanto interés.
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